PEPE VIYUELA / PAYASO
El actor Pepe Viyuela (Logroño, 1963) visitó el pasado 11 de abril la Residencia de Estudiantes Fernando de los Ríos de la Universidad Carlos III, para pronunciar una conferencia titulada El payaso y el compromiso. Tras la misma, repasó con miradas.ge su trayectoria profesional y compartió algunas de sus experiencias como voluntario de la organización Payasos sin Fronteras, con la que colabora activamente.
“La risa es el camino más corto entre dos personas”
Para Pepe Viyuela, ser payaso es una filosofía de vida. En la actualidad, vive uno de sus mejores momentos profesionales. A su papel de Chema en la serie de Telecinco Aída hay que sumar que en breve volverá a encarnar a Filemón, en la segunda adaptación cinematográfica de Mortadelo y Filemón. Sin embargo, se define como una persona sencilla y familiar a la que le gusta tener los pies en la tierra. Quizá por ello, desde 1998, colabora con Payasos sin Fronteras. Además, es Licenciado en Filosofía y Arte dramático y autor del libro Bestiario del Circo, publicado en 2006.
-En sus primeras apariciones en televisión interpretaba a un personaje torpe que solía liarse con todo. Ahora triunfa en Aída, una comedia. ¿Cómo se define: cómico, actor, payaso?
-Como payaso. Es como más me gusta definirme y en el personaje en que mejor encuentro la relación entre la vocación y la profesión. Es con el que más satisfacciones he encontrado siempre.
-¿Cómo decide uno hacerse payaso?
-Uno no decide ser payaso, sino que la vida te va llevando.
-¿De qué manera?
-Un poco por las circunstancias. Recién licenciado acudía a pruebas para papeles serios, pero me decían que no daba el perfil. Yo no era cómico, pero era la única forma de abrirme un hueco. Así que, inspirándome en grandes maestros del humor visual, como Chaplin o Buster Keaton, comencé a actuar en bares y discotecas.
-¿Y qué ocurrió?
-Los comienzos son difíciles, pero provechosos; aprendo mucho del público. Pronto voy ganando notoriedad y se me abren las puertas que antes me habían cerrado.
-Para el público empezó a ser conocido por sus apariciones en el programa Un, dos, tres ¿cómo recuerda esa experiencia?
-Fue muy ilusionante empezar a ver que, de pronto, tu trabajo se reconoce y que la gente lo ve y te para por la calle. Fue muy emocionante comprobar que lo que hacías gustaba, que la gente se reía y que era reconocido.
-Siempre ha sido conocido por sus papeles cómicos, ¿no le tienta interpretar algún papel más dramático en cine o televisión, como ya ha hecho en teatro?
-En teatro he interpretado bastante. En televisión, no, pero la verdad es que no me preocupa, porque con lo que estoy haciendo me divierto y no tengo ninguna ambición de demostrar que puedo hacer otras cosas diferentes. Creo que me doy con un canto en los dientes con poder decir que lo que hago me gusta y que me divierto con ello.
-¿Cómo califica su experiencia en Aída?
-Yo definiría Aída como mi reconciliación con la televisión. Llevaba bastantes años sin hacer televisión. No me gusta la televisión que se hace normalmente, pero con Aída me siento a gusto, porque hay mucho trabajo y rigor. A la gente hay que darle un trabajo hecho con honestidad. Después el público decidirá si le gusta o no.
-En este caso, gusta.
-Parece que sí.
-¿Qué tiene que ver Chema con Pepe Viyuela en la vida real?
-Quizá los dos tenemos un gusto por el idealismo, un deseo por no rendirnos ante la fatalidad.
-¿Tal vez, la vena solidaria, aunque a Chema siempre lo acaba llevando al resultado contrario al que pretende?
-(Risas) Sí. Además, lo que le pasa a Chema es muy real. Muchas veces acabamos siendo muy desgraciados y sufriendo las consecuencias contrarias a las que buscamos.
-¿Cómo es realmente Pepe Viyuela fuera de los escenarios?
-Me considero una persona bastante normal, sencilla, con unos gustos muy poco especiales. Me gusta sentirme con los pies en la tierra, conocer el mundo en el que vivo, saber de primera mano lo que está pasando. No me gusta que me engañen. No me gusta la mentira. Intento ser honesto y sincero con lo que digo, aunque a veces sea incomodo.
-¿Hay que ir de payaso por la vida, como una filosofía de vida? ¿Tomársela a risa?
-Yo creo que sí. El sentido del humor es una herramienta muy útil para sobrevivir.
-¿Podría ser esa la finalidad de Payasos sin Fronteras?
-Sí, poner al servicio de la gente esa herramienta.
-¿Por qué decide involucrarse en el Proyecto de Payasos sin Fronteras?
-La televisión te ayuda a abrir puertas, te hace un nombre, pero con el paso del tiempo, notas que te falta algo. El payaso que llevas dentro te pide algo más. Compartir lo que haces con los demás, con los que menos tienen.
-¿Por qué hacer reír, cuando hay necesidades, en principio, más urgentes?
-Quizá porque es lo más opuesto a un soldado.
-¿En qué sentido?
-Cuando un payaso va al escenario de la guerra, su absurdo se subraya todavía más. Un soldado frente a otro es la imagen de una batalla que puede estar a punto de empezar. Un soldado frente a un hombre vestido de colores, con zapatones y una nariz roja, es un choque conceptual; cuestiona el enfrentamiento y nos hace preguntarnos si merece la pena tanto horror, cuando también se es capaz de producir tanta alegría.
-¿Se puede hacer reír a alguien que no sabe lo que es un payaso?
-La torpeza es universal. Las caídas y los tropiezos hacen gracia en todas partes. Además, existen elementos como la televisión que llegan a todos los lugares del planeta y nos permiten conectar, pero, incluso allí donde no han visto nunca un payaso, se puede vencer el desconcierto inicial.
-Entonces, pese a esa reticencia, se puede superar el temor a ese personaje con zapatones y pintado de colores.
-La risa es el camino más corto entre dos personas. Pueden existir diferencias culturales, pero hay una energía que hace que te sientas a gusto y ellos también.
-¿Realmente estas actuaciones ayudan?
-La actuación es lo de menos, lo de más es la reflexión a la que lleva eso. Que puedan pensar que si han venido hasta aquí es porque aún le importamos a alguien.
-¿Y qué queda en esos lugares tras sus actuaciones?
-Hacemos talleres en los que enseñamos juegos malabares o acrobacias, utilizando los pocos materiales que hay por allí. Intentamos que se mantenga el motor en marcha. En estos lugares, el impacto de la actuación se va a prolongar mucho.
-¿El objetivo es llevar a la reflexión?
-La risa que lleva Payasos sin Fronteras no es una risa narcótica, sino una risa que te ayuda a remontar el vuelo y salir adelante. Es una risa para ayudar a recuperar la dignidad. Porque lo primero que matan las guerras es la dignidad de las personas. Y el humor y la risa no son un artículo de lujo, son una necesidad.
-¿Recomienda involucrarse en proyectos de ayuda como éste?
-Creo que es una cuestión de sentido común. El mundo es de todos y la responsabilidad de lo que ocurre, de alguna manera, también es nuestra. Hay que tomar partido y poner al servicio de los demás aquello que se sabe hacer para intentar construir un mundo mejor.
-¿De qué manera?
-Siendo conscientes de que, por poco que se haga, merece la pena. Hay que informarse de primera mano y hacer algo cada uno desde su ámbito. Decir “es que yo puedo hacer muy poco” es una forma muy fácil de escurrir el bulto. Si nadie hiciera nada, el mundo no cambiaría. Las vías para aportar granos de arena son, por desgracia, infinitas.
Nota: Esta entrevista, publicada en el número 1 de miradas.ge, correspondiente a mayo de 2007, es fruto de una larga conversación mantenida a ese efecto por el autor de este blog con Pepe Viyuela. QUEDA TERMINANTEMENTE PROHÍBIDO REPRODUCIR EN TODO O EN PARTE EL CONTENIDO DE ESTE POST SIN EL CONSENTIMIENTO EXPRESO Y POR ESCRITO DEL AUTOR DEL MISMO.
miradas.ge es una publicación gratuita de periodicidad mensual, elaborada como proyecto académico por estudiantes de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid.




3 respuestas so far ↓
Pon un famoso en tu vida (II): La caza activa « Un canario en Madrid // 28 Abril 2007 en 3:54 pm
[...] Universidad Carlos III a dar una conferencia. De esa conversación, que se convirtió en mi primera entrevista, me quedo con la sensación que transmite. Es una sensación de cariño en todo lo que hace, de [...]
Angie // 18 Mayo 2007 en 1:21 am
Muy buen tipo, con un corazón tamaño Vía Láctea. Felicidades
Ruymán // 20 Mayo 2007 en 6:10 pm
Angie, creo que cuando una persona tiene esa calidad humana sólo con sus respuestas tienes una entrevista maravillosa. Sobran las preguntas.
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